Uno de los conceptos más repetidos y relevantes del área de Financial Statement Analysis dentro del temario para la preparación del examen CFA® I, es, sin duda, los impuestos diferidos o Deferred Tax Assets. Hoy vamos a explayarnos en este contenido lo suficiente para que lo entendamos a la perfección, con ejemplos y su parte teórica.
Cuando analizamos los estados financieros de una compañía, ya sea desde una óptica de banca de inversión, análisis fundamental o valoración de empresas, uno de los apartados que con más frecuencia genera confusión es el de los impuestos diferidos, y en particular los activos por impuestos diferidos (Deferred Tax Assets o DTA). A pesar de su aparente complejidad contable, entender correctamente qué representan y cómo afectan a los flujos futuros es clave para evaluar la calidad del beneficio, la sostenibilidad fiscal y, en algunos casos, el valor económico real de la empresa.
Seguimos con la explicación de los impuestos diferidos o Deferred Tax Assets.
Qué son los impuestos diferidos
Los impuestos diferidos o Deferred Tax Assets surgen por la existencia de diferencias temporarias entre el resultado contable y el resultado fiscal de una empresa. Dicho de otro modo, no siempre los ingresos y gastos se reconocen en el mismo ejercicio a efectos contables que a efectos fiscales.
Estas diferencias temporarias provocan que:
- En algunos ejercicios la empresa pague más impuestos de los que refleja su cuenta de resultados, o
- En otros pague menos impuestos ahora, pero los pagará en el futuro.
De ahí nacen dos figuras:
- Pasivos por impuestos diferidos (Deferred Tax Liabilities): impuestos que se pagarán en el futuro.
- Activos por impuestos diferidos (Deferred Tax Assets): impuestos que ya se han pagado o que se podrán compensar en el futuro.
En este texto nos centraremos en los activos por impuestos diferidos, que son especialmente relevantes en compañías cíclicas, empresas en reestructuración o negocios intensivos en inversión.

Qué es un activo por impuesto diferido (Deferred Tax Asset)
Un activo por impuesto diferido representa un derecho económico de la empresa a pagar menos impuestos en el futuro como consecuencia de hechos pasados.
Contablemente, se reconoce cuando la empresa ha registrado un gasto contable que todavía no es fiscalmente deducible, o ha generado pérdidas fiscales que podrán compensarse con beneficios futuros.
Desde un punto de vista financiero, un Deferred Tax Asset (DTA) es una reducción futura de pagos fiscales, lo que equivale, en términos económicos, a un flujo de caja positivo diferido en el tiempo.
Principales fuentes de activos por impuestos diferidos
Existen varias situaciones habituales que generan DTAs. Las más importantes en la práctica son las siguientes.
☑️ Pérdidas fiscales compensables
Es el caso más conocido.
Ejemplo numérico
Supongamos una empresa que en el año 1 tiene:
- Resultado contable antes de impuestos: –1.000.000 €.
- Tipo impositivo: 25 %.
Esa pérdida puede compensarse con beneficios futuros. Fiscalmente, esto supone que en el futuro la empresa ahorrará:
1.000.000×25% = 250.000 €1.000.000 \times 25\% = 250.000 € 1.000.000×25% = 250.000 €
Por tanto, la empresa reconoce en su balance un:
- Activo por impuesto diferido de 250.000 €.
Este activo solo tiene valor si la empresa espera generar beneficios futuros suficientes para compensar esa pérdida.
☑️ Diferencias en criterios de amortización
En muchos países, la amortización fiscal y la contable no coinciden.
Ejemplo numérico
Una empresa compra una máquina por 1.000.000 €:
- Amortización contable: lineal en 10 años → 100.000 €/año.
- Amortización fiscal acelerada: 300.000 € el primer año.
En el primer ejercicio:
- Gasto contable por amortización: 100.000 €.
- Gasto fiscal deducible: 300.000 €.
La empresa paga menos impuestos ahora, pero más adelante ocurrirá lo contrario. En ejercicios posteriores, el gasto contable será mayor que el fiscal, generando un activo por impuesto diferido (Deferred Tax Assets).
☑️ Provisiones no deducibles fiscalmente en el momento del registro
Muchas provisiones se reconocen contablemente antes de ser fiscalmente deducibles.
Ejemplos habituales:
- Provisiones por litigios.
- Provisiones por reestructuración.
- Deterioros contables.
Ejemplo numérico
Una empresa registra una provisión contable de 400.000 € por un litigio. Fiscalmente solo será deducible cuando se pague.
Tipo impositivo: 25 %
Activo por impuesto diferido:
400.000×25%=100.000 €400.000 \times 25\% = 100.000 €400.000×25%=100.000 €
Condición clave Deferred Tax Assets: probabilidad de recuperación
Uno de los aspectos más críticos (y más ignorados por analistas poco experimentados) es que no todos los activos por impuestos diferidos son automáticamente recuperables.
Las normas contables (NIIF e IFRS) exigen que sólo se reconozcan activos por impuestos diferidos si es probable que la empresa genere beneficios fiscales futuros suficientes.
Desde el punto de vista del análisis financiero, esto nos obliga a preguntarnos:
- ¿La empresa es rentable estructuralmente?
- ¿Tiene un modelo de negocio capaz de generar beneficios sostenibles?
- ¿O se trata de una empresa en declive que acumula Deferred Tax Assets que probablemente nunca utilizará?
Un DTA sin capacidad de recuperación es, en la práctica, un activo de baja calidad.
Impacto en la cuenta de resultados
Los impuestos diferidos o Deferred Tax Assets afectan directamente al gasto por impuesto sobre beneficios.
Una empresa puede mostrar:
- Un gasto por impuesto contable bajo.
- Incluso un ingreso fiscal.
aunque no haya recibido efectivo alguno.
Esto es clave para analizar la calidad del beneficio neto.
Ejemplo
Resultado antes de impuestos: 1.000.000 €.
Impuesto corriente pagado: 300.000 €.
Reconocimiento de DTA: –50.000 €.
Gasto por impuesto en la cuenta de resultados:
300.000–50.000=250.000 € 300.000 – 50.000 = 250.000 € 300.000–50.000=250.000 €
Beneficio neto:
750.000 € 750.000 € 750.000 €
Sin embargo, el flujo de caja fiscal real fue de 300.000 €. El analista debe detectar esta diferencia.
Implicaciones en valoración y análisis fundamental
Desde una óptica de valoración:
- Los DTAs no son caja.
- No generan intereses.
- Su valor depende de la capacidad futura de generar beneficios.
Por ello:
- En empresas sólidas y rentables, pueden considerarse un activo económico real.
- En empresas cíclicas o en dificultades, conviene aplicar un descuento prudente o incluso excluirlos del valor patrimonial ajustado.
En banca de inversión, es habitual:
- Excluir Deferred Tax Assets en valoraciones conservadoras.
- O aplicar un “haircut” relevante.
Errores comunes en el análisis de DTAs
- Asumir que todos los DTAs son equivalentes a caja.
- No analizar el origen del activo.
- Ignorar la rentabilidad futura esperada.
- No ajustar el ROE o el capital empleado.
- Confundir mejora del beneficio contable con mejora del flujo de caja.
Conclusiones
Los activos por impuestos diferidos son una de las partidas donde más se pone a prueba la capacidad analítica del financiero. No son ni buenos ni malos por sí mismos: son el reflejo de la interacción entre contabilidad, fiscalidad y expectativas futuras.
Un buen analista no se limita a aceptarlos tal como aparecen en el balance, sino que se pregunta:
- Por qué existen.
- Cuándo se recuperarán.
- Si realmente se recuperarán.
Entender los Deferred Tax Assets en profundidad permite:
- Evaluar mejor la calidad del beneficio.
- Ajustar correctamente la valoración.
- Evitar errores graves en decisiones de inversión.
En definitiva, los impuestos diferidos no son un detalle técnico menor, sino una pieza clave en el análisis financiero profesional.

